Por Javier De Le贸n

Las intenciones de traerse al suelo el incipiente proceso democr谩tico por el que a煤n transita la sociedad guatemalteca, al final no tuvieron el efecto deseado. Aunque para ser honestos, s铆 quedo claro que a煤n existe, en algunas expresiones de ultraderecha, la nostalgia sobre los m茅todos utilizados para resolver cualquier acci贸n que contraviniera o implicara poner en riesgo intereses econ贸micos.

Conforme pase el tiempo sabremos m谩s detalles de c贸mo estos sectores de derecha trataron de utilizar al mejor estilo de la guerra fr铆a, cualquier recurso a su alcance. Incluso sabemos que se trato de utilizar e instrumentalizar una vez m谩s al Ej茅rcito para estos fines. A pesar de que esta instituci贸n haya evitado tener cualquier nivel de responsabilidad y participaci贸n en el escenario construido tres semanas atr谩s.

En este sentido, la clara maniobra de inteligencia realizada por la derecha, con la intenci贸n de imponer su voluntad e intereses. Fue algo que a pesar de que movilizo una cantidad impresionante de recursos econ贸micos y simb贸licos, adem谩s de miles de guatemaltecos y guatemaltecas. Fue evidente que mucha de la gente que estuvo al margen de las l贸gicas enfrentadas, finalmente pudo ver la forma tan burda e indignante que provoc贸 la utilizaci贸n del asesinato del abogado Rodrigo Rosenberg. Pero m谩s importante resulta el hecho de que hayan mostrado su desaprobaci贸n. Convirti茅ndose en resumen en un rotundo rechazo.

Junto a ese rechazo, la denominada crisis pol铆tica, descrita y analizada por muchos de forma responsable, constituye tambi茅n un punto de inflexi贸n para que las diferentes expresiones de izquierda encuentren las condiciones para pensar en un proceso de aglutinaci贸n.

Sin embargo esta motivaci贸n est谩 fundamentada, en buena medida, como una vez lo dijera Carlos Fonseca, fundador del Frente Sandinista para la Liberaci贸n Nacional 鈥揊SLN- m谩s por verg眉enza (de la situaci贸n pol铆tica del pa铆s) que por conciencia[1].

De cualquier forma la derecha y su plan de traer al suelo la endeble institucionalidad del pa铆s, ha colaborado para crear las condiciones para que se gesten distintos niveles de confluencias en las diferentes expresiones de izquierdas. Aunque bien sabemos que es un proceso complicado derivado de su atomizaci贸n y otros elementos que se conocen bien.

Por otro lado, si para algunas personas la reivindicaci贸n de la justicia, expresadas por mucha gente que no necesariamente se identifica como de izquierda y por supuesto tambi茅n por personas de izquierdas, es considerada como 鈥渄ivertimentos intelectuales鈥, pues s铆, entonces jam谩s renunciaremos a la reivindicaci贸n de la justicia.

Porque no se puede concebir una justicia que s贸lo funcione para unos cuantos y menos que sea reivindicada s贸lo cuando afecta a sectores urbanos. C贸mo interpretar entonces, la amnesia en relaci贸n a los miles de hombres y mujeres asesinados en la 茅poca m谩s bestial derepresi贸n de las dictaduras militares. 驴O es que acaso estas no cuentan?

Por eso es que decimos s铆 a la demanda y la reivindicaci贸n de la justicia. Pero para todos. Y no s贸lo para unos.


[1] Mart铆 i Puig, Salvador; Figueroa Ibarra, Carlos, eds. 2006. La Izquierda revolucionaria en Centroam茅rica: de la lucha armada a la participaci贸n electoral. Editorial Catarata. Madrid, Espa帽a.