Debido a que el Congreso no aprobó el proyecto de ingresos y gastos para 2010, que presentó el Ejecutivo, la cartera del Tesoro deberá afrontar varias consecuencias, entre ellas, un incremento del déficit fiscal que podría llegar a 4.5% y una brecha total entre ingresos y gastos que alcanzaría los Q3,054.3 millones. El Ministerio de Finanzas Públicas tendrá que coordinar las asignaciones, el presupuesto para 2010 se mantiene igual al actual, con egresos por Q49,723.1 millones, pero los ingresos no alcanzan para cubrir ese techo. Una muestra de ello es que la meta de recaudación de la Superintendencia de Administración Tributaria, SAT, fue revisada en varias oportunidades este año, y pasó de Q38,448.5 millones a Q32,892.0 millones, a causa de la contracción económica local generada por la crisis mundial. Eso significa que la brecha entre lo que se tiene autorizado para ejecutar y lo que se puede, quedaría en Q16,831.1 millones, pero restándole las amortizaciones de la deuda pública, el déficit que se estimaría para el próximo año estaría en Q14,773.0 millones. Esto representa un 4.5% respecto al Producto Interno Bruto, PIB. (Jessica Gramajo. SV: 10)