La violencia social es generada por una serie de factores y se manifiesta desde muchas perspectivas y direcciones. Hay violencia en la mirada, en la actitud, en el lenguaje y en la manera en que discriminamos, y ninguno de estos extremos se soluciona con un arma. La posesi贸n de un arma y su uso est谩n directamente relacionados con un ataque o con la defensa de una agresi贸n f铆sica, y nos convierten inmediatamente en parte del terror. Una sociedad como la de Guatemala sufre de crimen y agresi贸n continua porque est谩 fundada en una organizaci贸n social que excluye y forma elites de poder que acaparan la聽 mayor铆a de oportunidades econ贸micas, base para poder ascender en la escala social, y que significan mejor preparaci贸n acad茅mica y mejores expectativas de vida. Debido a este car谩cter profundo e hist贸rico, tomar un arma y defenderse del agresor puede crear la ilusi贸n de arreglo inmediato de la situaci贸n, pero, m谩s all谩 de ese momento, la estructura sigue igual y la violencia seguir谩 gener谩ndose y reproduci茅ndose. M谩s que armarnos, debi茅ramos organizarnos para exigir que se cumplan las leyes a cabalidad, sobre todo las que est谩n encargadas de hacer que las entidades del Estado tengan lo suficiente para cumplir con sus responsabilidades. A la larga esto dar谩 sustento a nuestra naci贸n y anular谩 la parte de la cultura que ha mantenido este desequilibrio. (DCA: 8)