El Presidente admite que las instituciones han sido infiltradas por el crimen organizado, y solicita al sector privado apoyo financiero. La reforma al sistema 911 de la policía, una mayor al sistema penitenciario, más presupuesto a ambos y un programa de atención a víctimas destacan entre las principales políticas de seguridad que el presidente Mauricio Funes y su gabinete han comenzado a consultar. El “plan de medidas inmediatas” se basa en 5 ejes: represión y control; prevención; un nuevo modelo penitenciario; atención a víctimas; y reformas institucionales y legales. Medidas y programas concretos, como 30 millones para la Policía Nacional Civil, para la compra de vehículos y equipo de comunicación; reforzar las unidades de investigación y reacción policial y modernizar el sistema de emergencias 911. El Ejecutivo anunció también que dará prioridad a la reducción de factores de riesgo, como la portación de armas y abuso de alcohol. El plan contempla un estricto control migratorio y fronterizo en puertos y aeropuertos. La parte más ambiciosa del plan es en Centros Penales, con una reingeniería total del sistema penitenciario y bloquear llamadas celulares y evitar el infiltramiento del crimen organizado en los custodios. [Carlos Dada, El Faro]