El primer ministro chino, Wen Jiabao, mostró ayer su rostro más duro y arremetió contra EEUU, a quien culpó del mal momento que atraviesan las relaciones entre ambos países. El dirigente acusó a Washington de violar la integridad territorial y la soberanía chinas, por la reciente aprobación de venta de armas a Taiwan, valoradas en miles de millones de dólares, y el encuentro, el mes pasado, del presidente Barack Obama, con el líder budista tibetano Dalai Lama, a quien Pekín considera un separatista. Wen rechazó las presiones internacionales para que China aprecie el yuan, que según dijo, se mantendrá “básicamente estable”. “La responsabilidad por las graves alteraciones en las relaciones mutuas no es de China sino de EEUU”, aseguró a la prensa, tras la clausura de la sesión anual de la Asamblea Popular Nacional, en el Gran Palacio del Pueblo. “Esperamos que EEUU afronte estos asuntos como es debido y dé pasos concretos” para enderezar la situación. “Una relación pacífica entre China y EEUU convierte a los dos países en ganadores” dijo. [Jose Reinoso, El País]