El controversial tema de la extracción de oro en Sipacapa y San Miguel Ixtahuacán, de San Marcos, tuvo ayer un nuevo giro con la publicación del resultado de los estudios de la Universidad de Míchigan, según los cuales los habitantes de esa zona presentan en la sangre y en la orina niveles más elevados de los normales, de mercurio, cobre, zinc y arsénico, por lo que se recomienda al gobierno guatemalteco tomar medidas de prevención, a fin de evitar daños en la salud de los pobladores. La empresa Montana, encargada del proyecto, asegura que los estudios del Gobierno guatemalteco revelan que la actividad de la mina Marlin no tiene efectos en la salud de los residentes en el área. Por su parte, el Ministerio de Salud indica que algunos problemas de piel que se dan en el lugar no tienen relación con la actividad de la mina. Y el Ministerio de Energía y Minas ha solicitado que haga una evaluación y monitoreo de los habitantes del sector. El tema da lugar a posiciones no solo encontradas, sino defendidas con una vehemencia a veces rayana en el fanatismo. Pero no por eso es incorrecto ni mucho menos inválido analizar serenamente los criterios de defensores y adversarios para llegar a una decisión equilibrada. El principal problema es la participación de instancias o de personas que por intereses particulares, no siempre defendibles, tratan de presionar y, sobre todo, desinforman y despiertan temores en una población que por obvias razones no tiene conocimiento de las interioridades de los procesos relacionados con la extracción de los metales. Es necesario conocer los efectos que produzca el daño actual a la ecología, no relacionado con ninguna mina, como por ejemplo la tala de bosques, que reduce el volumen de agua de los ríos. (PL: 14)









es miembro de 
Ningun comentario en " Extracción de oro exige más estudio "
Seguimiento de comentarios con rss o deja un TrackbackDeja una comentario