La comunidad internacional ha fallado en aplicar controles para frenar el comercio ilegal de armas a países donde se pueden violar los derechos humanos, y se cometen crímenes de guerra, advirtió Amnistía Internacional (AI). Los laxos controles a comerciantes por mar o por aire que mueven cada vez más armas convencionales por el mundo no están confinados a jurisdicción con débiles leyes de exportación e importación, sostuvo AI en informe divulgado ayer. Las empresas de transporte con matrícula en Gran Bretaña, Francia, Rusia, China y EEUU –los 5 países miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU)– envían armas convencionales y municiones a naciones donde pueden ser utilizadas para cometer violaciones a derechos humanos y crímenes de guerra. Amnistía afirma que armas de fragmentación, enviadas en buques matriculados en Gran Bretaña y operados por compañías británicas y alemanas, fueron entregadas al ejército paquistaní a través de Corea del Sur entre marzo de 2008 y febrero de 2010. Estas entregas violaron el compromiso de Gran Bretaña y de Alemania de renunciar a la venta y al uso de bombas de fragmentación. [Afp y Notimex, La Jornada]