Las condiciones actuales y los efectos negativos que las fuertes lluvias han causado a la agricultura, junto con las secuelas por la sequía del año anterior, hacen pronosticar que familias de al menos cinco departamentos en el país corren el riesgo de no contar con suficientes alimentos para la subsistencia. A ello se suman las condiciones de vulnerabilidad en las que viven, así como los bajos ingresos que percibe una familia de siete integrantes, que, según un estudio llamado ¿Seguridad o inseguridad alimentaria? realizado por la Mesa de Reducción de Riesgo de Desastres en Guatemala, es de Q209.30 en promedio semanal. Los daños por el exceso de lluvia provocaron pérdidas millonarias en los cultivos de granos básicos, principalmente maíz y frijol. A la fecha se ha calculado que solo en la producción de maíz se perdieron 1.5 millones de quintales, indicó Juan Alfonso de León, ministro de Agricultura, Ganadería y Alimentación, MAGA. De León también indicó que para hoy se podría tener un balance de las pérdidas con base en los informes que recibió el MAGA e indicó que no se ha pensado en autorizar la importación de granos, sino en apoyar a los agricultores nacionales para salvar la segunda cosecha y con ello garantizar que el año entrante se cuente con suficiente producción de leguminosas para el abastecimiento. (Maby López. DCA)