Las bancadas del Congreso negocian acuerdos para que antes de que vean esfumarse el último plazo, el 30 de noviembre, puedan aprobar el elevado presupuesto para el 2011, que alcanza Q54 mil 390 millones, pero debe superar obstáculos como el aumento del endeudamiento por casi Q12500 millones y la distribución de los fondos. En reunión de jefes de bloques, ayer se acordó que la discusión del presupuesto sea por etapas y que se inicie la discusión en primer debate mañana; en segundo debate, el jueves; mientras el viernes será el tercero, así como la aprobación por artículos y la redacción final. Roberto Alejos manifestó que “el tiempo apremia”, por lo que de ser necesario podrían convocarse a sesiones durante el fin de semana. Álvaro Pop, politólogo, expuso: “El presupuesto tal y como lo espera el Gobierno es un gana- gana, porque efectivamente si se queda el anterior o se aprueba uno nuevo, es igualmente favorable para ellos”. Hugo Maúl, del CIEN, mencionó como una desventaja del presupuesto del 2009 que no tenía tantas restricciones, lo que podría ocasionar discrecionalidad al asignar recursos. Se inclinó por un presupuesto con candados y nuevas listas de obra física. Valentín Gramajo, de Partido Patriota, consideró: “Es un tema importante la aprobación del presupuesto. Esperamos que al final entiendan la necesidad que hay de reducir el techo del presupuesto y que haya candados para evitar las transferencias”. Ovidio Monzón, jefe de bloque de la UNE, dijo: “La instrucción que tenemos es de trabajar con los demás jefes de bloques y ver recomendaciones del Ministro de Finanzas, para que llevar a la mesa de diálogo un presupuesto de consenso”. (L. Cereser/O. Ismatul. PL)