Para hablar y profundizar sobre la memoria histórica se realiza a partir de hoy el seminario “Sembrando semillas de memoria cosechamos la paz” organizado por el Centro de Acción Legal en Derechos Humanos, CALDH, con la presencia de docenas de organizaciones juveniles del país y personajes de la nueva generación internacional involucrados en el tema. Agustín Cetrángolo es miembro de la organización Hijos de Argentina. Su padre perteneció al grupo conocido como Montoneros y fue asesinado. Narra cómo la represión institucionalizada en su país nace a mitad de la década de los 50 y se dirige principalmente hacia los sindicatos. Luego se acentúa entre las instituciones armadas, el Ejército y la policía, e incluso la sociedad civil donde se multiplican los agentes. Fue dos décadas y 30 mil desaparecidos más tarde que, luego de la presencia mediática de grupos como las madres de la Plaza de Mayo, los niños de los desaparecidos, “que nos conocimos durante las marchas, nos hicimos amigos”, forman Hijos e Hijas por la Identidad y la Justicia contra el Olvido y el Silencio, más conocidos como Hijos. ¿Por qué empeñarse en recordar el pasado? Porque las consecuencias de la represión y el genocidio en Argentina aún siguen vigentes. “La mitad de la población está en la pobreza a pesar de ser un país extremadamente rico, la delincuencia está vinculada a las fuerzas del orden, se tortura en la comisarias”. Es importante recordar el pasado. (Carlos Rigalt. EP)









es miembro de 
Ningun comentario en " El pasado no debe repetirse, pero debe recordarse "
Seguimiento de comentarios con rss o deja un TrackbackDeja una comentario