La justicia chilena descubrió asesinatos desconocidos de peruanos, ecuatorianos y bolivianos en el norte, en la dictadura de Augusto Pinochet, en casos ignorados incluso por las familias de las víctimas, reveló Dpa. Una primera confirmación de hechos ocurridos entre 1973 y 1978, principalmente contra inmigrantes que pululaban en ciudades y poblados del desierto–región de mayoría opositora–, está en un fallo de primera instancia que un tribunal de Arica entregó en noviembre sobre la desaparición de Grober Venegas, policía chileno retirado. En el expediente se describen relatos de testigos directos e indirectos sobre ejecuciones de opositores, entre ellos extranjeros no identificados. En el texto, cuyos antecedentes coinciden con 2 juicios en proceso revisados por Dpa en el norte de Chile, el suboficial en retiro del ejército José Luis Catalán, describe cómo 2, un boliviano y un peruano, eran torturados con pentotal, droga muy fuerte que anula la voluntad y se le llama suero de la verdad. El suboficial en retiro de la armada Héctor Morales agregó que la búsqueda de inmigrantes ilegales bolivianos y peruanos era habitual por la tensión fronteriza. En ocasiones el regimiento acordonaba una población y la policía revisaba antecedentes de varones buscando indocumentados peruanos y bolivianos. Otros antecedentes fueron recogidos en el juicio aún abierto por la muerte de la profesora uruguaya Mónica Benaroyo. [Dpa y Afp, La Jornada]