Arturo Wallace, BBC Mundo, Bogotá

Miércoles, 16 de noviembre de 2011

Las especulaciones terminaron cuando se anunció que Rodrigo Londoño, alias Timoleón Jiménez o Timochenko, fue designado nuevo comandante de las FARC. Pero las especulaciones sobre lo que el nombramiento puede significar para el conflicto armado solo han empezado. A primera vista, los proponentes del diálogo parecen tener motivos de preocupación. Timochenko es descrito como una de las voces más radicales y militaristas de la guerrilla: no tanto un heredero de Cano, como del también fallecido Jorge Briceño, Mono Jojoy.

Su nombre ha sido vinculado a algunas de las acciones más espectaculares y violentas del grupo guerrillero, como la toma de Mitú -la capital del amazónico departamento de Vaupés- en noviembre de 1998, y se lo ha señalado como responsable de varias de las purgas internas.

Y el tono del comunicado en el que se dio a conocer el nombramiento de Timochenko- parece hacer justicia a su reputación de abanderado del “ala dura” de las FARC. “Esos pobres analistas y políticos mediocres, aduladores del poder, que hoy hablan del derrumbe de las FARC ante la muerte del comandante, son tan ignorantes que ni siquiera merecen el gesto de nuestro desprecio”, se lee en el escrito publicado originalmente en el sitio resistencia-colombia.org… leer nota completa: Con Timochenko, las FARC apuestan a la continuidad