Por enésima vez se hace necesario insistir en plantear la necesidad de que el proceso de transición gubernamental se desarrolle en un ambiente de, por lo menos, mediana claridad.

Lo hemos dicho, una y otra vez, tomando en cuenta que es el punto de partida para determinar lo que se ha hecho en materia de administración de la cosa pública y para definir los pasos que se pueden dar a futuro en ese tema.

Transparencia, transparencia y transparencia. No hay otra forma de pensar en el escenario que debe prevalecer en esta coyuntura.

Lamentablemente, en el incipiente desarrollo de ese transitar, la mayoría de ministros designados, así como el mismo presidente y vicepresidenta electos, se han quejado con insistencia de haber encontrado un clima poco favorable para la rendición de cuentas.

En general, se habla de un ambiente en el que muchas cosas se proyectan entre tinieblas, y en particular, de oscuros panoramas de deudas que se estarían heredando a los futuros funcionarios. Leer editorial completo: Transparencia es vital en proceso de traspaso de mando