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P O L Í T I C A
Se ha iniciado el proceso para definir
el presupuesto general de ingresos y egresos del Estado
para el 2006 y, como suele ocurrir, se ha convertido en
motivo de disputas, negociaciones y tensiones. Al respecto
de la orientación que debe tener el mencionado presupuesto
existen dos vertientes: una inclinada a favorecer la parte
comercial del país, apoyada fervientemente por el
Presidente Berger y el grupo empresarial –o pro empresarial-
que le rodea y, en contra posición otra vertiente
encabezada por el vicepresidente, Eduardo Stein, que destaca
la necesidad de orientar el presupuesto al área social.
La diferencia de criterios no debe ser
entendida como división y pugna entre el mandatario
y Stein, sino debe leerse como la consecuencia natural de
la formación política y social de los actores.
Berger identificado plenamente con el gremio empresarial
que promueve el neoliberalismo y el predominio del mercado,
y de un Vicepresidente orientado mayoritariamente al fortalecimiento
de las instituciones democráticas y con amplios conocimientos
de la realidad del país.
Stein ha argumentado que si no se garantizan
fondos al área social, el país no tendrá
estabilidad política para el desarrollo, ni capacidad
de insertarse en la globalidad mundial por ser un país
con enormes desigualdades. Pensar en la agenda social implica
atender también el desarrollo rural integral, transitar
hacia la solución de la conflictividad agraria, el
acceso de crédito productivo, más educación
y más capacitación. Además transferir
tecnología a la provincia y conectarla con los mercados,
y eliminar la idea de que el desarrollo rural es sólo
lo agrícola.
Si bien es cierto que no hay desintegración
del duo presidencial, tampoco se puede obviar que el vicepresidente
advirtió que si la agenda social no se cumple y no
se incluye en el presupuesto algunos dentro del gobierno
estarían “replanteando su pertenencia a esta
administración”. La mezquindad o la lógica
de la confrontación que algunos promueven, llevó
a varios, inmediatamente, a difundir una renuncia vicepresidencial,
incorporando de manera mecánica, la salida de Víctor
Montejo de la SEPAZ, y el voto contra Cuba en Ginebra, Suiza.
Esa hipotética situación, es una elaboración
mental demasiado extrema o prematura, de quienes lo creyeron
o hicieron creer.
Porque en el caso de la orientación
presupuestaria, no se trata de una diferencia irreconciliable.
En la Sepaz, era notoria la falta de visión política
a pesar de que Víctor Montejo tiene una excelente
formación académica; pero nunca comprendió
el trabajo político interno y externo que debía
promover para crear las condiciones de cumplimiento de los
compromisos de la paz. Es notable cómo la SEPAZ desaprovechó
la creación de la Comisión Nacional de los
Acuerdos de Paz, y la estrategia política que le
dio origen y fundamento.
Sobre el otro argumento, es bastante conocido
que el voto contra Cuba fue una decisión personal
del Presidente, para lo cual tiene todo el derecho que le
da la Constitución, y que lo hizo luego de escuchar
posturas encontradas, entre las que se incluye la del Vicepresidente
a quien le parecía más conveniente abstenerse
de votar. La decisión del Presidente, es todavía
menos comprensible a la luz de lo que sucedió poco
después, cuando en el mismo espacio del Consejo Económico
y Social de la ONU, Guatemala apoyó a Cuba para que
Naciones Unidas, revise el trato que reciben los prisioneros
en Guantánamo, donde EEUU tiene retenidos a cientos
de musulmanes.
Respecto de esta situación, se
destacaron bastante las declaraciones del Embajador de Cuba
en Guatemala, Ángel Abascal, quien dijo que si se
votaba contra su nación sería una “traición
moral”, por la cooperación que el régimen
cubano da a nuestro país, ya que 170 jóvenes
guatemaltecos de familias humildes, se graduarán
próximamente como médicos, 100 más
estudian otras carreras, y más de 500 médicos
ubicados en 4422 comunidades de 125 municipios, dando atención
profesional sin costo. El Presidente Fidel Castro fue mucho
menos diplomático y arremetió fuertemente
en contra del Gobierno guatemalteco, poniendo en duda su
autoridad moral para emitir un voto en ese sentido.
En todo caso, destaca también que
a pesar de la ambigüedad mostrada, dadas las claras
intenciones políticas del Gobierno de EEUU para promover
esa resolución de condena, Cuba no ha retirado, ni
piensa retirar por el momento la ayuda y el apoyo que brinda
a Guatemala, porque para el Gobierno cubano “las relaciones
no se establecen a partir del chantaje político”.
Mucho antes de que los congresistas conozcan
el proyecto del presupuesto deben saldar algunos asuntos
pendientes, como la iniciativa de ley de la GANA que busca
la restitución del Impuesto a la Distribución
de los Combustibles y Petróleo Crudo, que aun no
consiguen aprobar porque las bancadas mayoritarias pugna
por sus propias enmiendas. La Ley de Concesiones también
enfrenta dificultades y varias bancadas han exigido numerosas
reformas para no darle “un cheque en blanco”
al gobierno. En lo que si consiguió consenso fue
en la aprobación de la Ley de Seguridad Alimentaría,
parte de los 12 proyectos de ley de la llamada Agenda Complementaria
que busca compensar los efectos negativos del TLC.
E C O N O M Í A
Durante el primer trimestre de 2005, las
divisas por exportaciones crecieron 20% en comparación
al mismo periodo de 2004. Los exportadores de café
pudieron recuperarse de la recaída del año
pasado y aumentaron sus exportaciones. El sector textil
también aumentó sus exportaciones en un 15,7
%. Sin embargo, el resto de productos no han corrido con
la misma suerte. El dinamismo de la productividad y la inversión
sigue sin aparecer del modo que lo ofreció el Presidente
Berger en la campaña.
Consecuentemente los ingresos fiscales
siguen escasos, menores que en 2004, lo que dejó
en un 5% por debajo de la meta de recaudación para
el presente período. Pero en ese mismo período,
la banca se vio beneficiada con utilidades de Q207.3 millones,
8% más que el mismo período en 2004. Carolina
Roca, Superintendente de la SAT, aceptó que la recaudación
fiscal mermó durante el primer trimestre del 2005
respecto de 2004. Según ella, el pago anticipado,
en diciembre, del Impuesto Extraordinario y Temporal de
Apoyo a los Acuerdos de Paz, fue el factor determinante.
Esto no es compartido por el Colectivo de Organizaciones
Sociales, COS, que considera que la reducción gradual
del IETAAP se tenía prevista, ya que el impuesto
fue diseñado para no afectar los intereses de las
empresas. Además en la baja recaudación influyó
la caída del dólar y la aplicación
del artículo VII del Acuerdo General sobre Aranceles
Aduaneros y Comercio. La recaudación del primer trimestre
2004 fue de Q5 mil 066 millones, y en 2005 de Q4 mil 936.5
millones.
La apreciación del quetzal frente
al dólar americano tiene efectos variables sobre
la sociedad guatemalteca. Así, dentro de los más
afectados se encuentran los exportadores, que ven su mercancía
perder competitividad por el precio más alto. También
las familias que reciben remesas son afectadas, por recibir
menos quetzales por cada dólar enviado. Por otra
parte, los importadores vieron su poder adquisitivo aumentar,
igual a quienes viajan al extranjero. La apreciación
del quetzal frente al dólar se debe a varios factores.
La guerra en Irak, que cuesta a Estados Unidos billones
de dólares, y su creciente déficit fiscal
inundan de dólares al mundo entero, lo que crea depreciación.
También, en el caso de Guatemala, la lenta recuperación
económica, el aumento de las remesas y la llegada
de capitales especulativos atraídos por las tasas
de intereses en vigor contribuyeron al fenómeno.
El envío de remesas alcanzó
la cifra de US$659.7 millones en el primer trimestre de
2005, un 9% más con relación al primer trimestre
de 2004, que a su vez fue un 28% mayor que el de 2003. Las
remesas son producto del trabajo de guatemaltecos en el
exterior, muchos de ellos ilegales. Sin embargo, congresistas
radicales estadounidenses han lanzado la propuesta de incluir
las remesas como parte de la cooperación norteamericana
a Guatemala. La reacción del vicepresidente fue inmediata.
Calificó la idea de “absurda, inaceptable y
abusiva”, “Es un dinero duramente ganado por
trabajadores guatemaltecos, por el que han pagado impuestos
allá y con el que contribuyen a la economía
de EE.UU. Además, no reciben las prestaciones laborales.
Mientras tanto, el costo de la vida reporta
un incremento. El valor de 422 productos y servicios, que
el Gobierno utiliza para calcular el Índice de Precios
al Consumidor IPC, subió 0.47 % respecto de febrero.
Desde enero, el aumento alcanzó 2.58 %. Sin embargo,
el costo de vida de los últimos 12 meses (inflación
interanual) es mucho más elevado, pues alcanza 8.77
%. La Junta Monetaria programó para este año
un incremento inflacionario de entre 4 y 6 %. Pero el aumento
será más sensible en abril, porque se reflejará
el alza del petróleo en el mercado internacional
desde mediados de marzo.
Los efectos inflacionarios impactan en
la economía familiar: combustibles más caros,
alza de la tarifa eléctrica, encarecimiento de la
canasta básica y productos que no pesan lo que valen.
Mientras el presidente Oscar Berger dice estar apenado,
las autoridades monetarias consideran ajustar la tasa de
interés líder de política monetaria.
Aunque el vicepresidente Eduardo Stein,
indicó que será prioridad enfocar el presupuesto
2006 hacia temas sociales (educación, salud, vivienda
y desarrollo rural), Sin el Ministerio de Finanzas, advirtió
que cumplir con los ofrecimientos está condicionado
a los ingresos fiscales. Una de las metas de los últimos
presupuestos ha sido cambiar los antecedentes adversos y
mejorar el gasto social, pero nunca se han alcanzado las
metas. Y no porque no existan los impuestos suficientes,
sino porque el Estado ha sido incapaz de cobrarlos eficazmente.
Ello ha redundado en la disminución de la inversión
social. El crecimiento del gasto social el año pasado
fue de 2.33% con respecto a 2003, cifra sustancialmente
inferior a 2002 y 2003 Este desinterés por lo social
ha causado reacciones. El vicepresidente de la comisión
de Asuntos Exteriores, del Parlamento Europeo, Raúl
Romeva, reconoció haber “visto como el Gobierno
guatemalteco ha sustituido la agenda de la paz, la consolidación
de los derechos humanos, por la agenda económica”.
Muestra de ello es el reciente viaje del
presidente Berger, junto al resto de presidentes del istmo,
a Estados Unidos para tratar de convencer a los congresistas
estadounidenses de aprobar el TLC. El tratado comercial
que tanto costó aprobar a los diputados en nuestro
país ha sido mal visto por congresistas republicanos
y demócratas, así como por productores de
azúcar, éstos últimos estiman que con
la entrada en vigencia del TLC el mercado estadounidense
será invadido por unas 600 mil toneladas métricas
de azúcar libre de impuestos. Al lado de los azucareros
se situaron, por primera vez, defensores de Derechos Humanos
que previeron y advirtieron de una catástrofe en
el sector laboral, liderado por las mujeres centroamericanas
y de República Dominicana.
Otra pauta de la prioridad hacia la economía
y el mercado, en lugar de lo social, es el inicio de las
negociaciones de otro Tratado Comercial. Esta vez con Taiwán,
hasta ahora se ha ajustado el marco general del acuerdo
y lo relativo al intercambio de bienes quedará pendiente
para futuras rondas, sin olvidar que el acuerdo tendrá
que quedar suscrito en septiembre, durante la visita que
haga al país asiático el presidente Oscar
Berger. Guatemala tiene un déficit comercial importante
con la isla, dado que en 2004 las exportaciones a ese país
sumaron US$10 millones, mientras que las importaciones llegaron
a US$125 millones. Además se vislumbra una pésima
negociación donde Taiwán abrirá la
puerta al 3.2% de los productos guatemaltecos, mientras
Guatemala hará lo mismo con el 54% Taiwanes, sin
mencionar que los asiáticos pretenden dejar fuera
de la negociación el azúcar, nuestro principal
producto.
Esa fiebre por los Tratados Comerciales
debería servir a la búsqueda de nuevos proveedores
de combustible ante la crisis actual que ha puesto la economía
familiar contra la pared y al Gobierno con una verdadera
amenaza de explosión social, o en el mejor de los
casos, restará credibilidad y confianza al proyecto
político GANA.
Lo que ha disparado los precios internacionales
es la enorme demanda de China e India, así como la
falta de nuevas refinadoras. Como alternativa, la cartera
de energía preparó una campaña de ahorro
que incluirá cambios legislativos para utilizar combustibles
alternos, como el biodiésel o el bioetanol, además
se espera perforar nuevos pozos en el país y aumentar
la explotación interna. Y es que el riesgo es grave,
en caso que se llegue a US$60 por barril, el país
deberá pagar unos US$40 millones adicionales de los
US$148 que paga, porque importamos casi 25 millones de barriles.
Lo más importante de entender son
los efectos político-sociales. El gobierno parece
no darse cuenta de los alcances del problema. Los estallidos
sociales son el resultado, y la historia lo ha demostrado,
de actitudes miopes y de no haber querido interpretar las
señales de peligro cuando aparecen. Ante ello parece
contradictorio que el partido oficial tenga en agenda la
restitución del impuesto a la distribución
de combustibles. No le ha sido fácil, obstáculo
tras obstáculo ha impedido su aprobación.
El argumento de la GANA es que con el establecimiento de
este tributo los precios de las gasolinas bajarán,
en especial el diesel.
La agenda parlamentaria que se ha propuesto
la presidencia del OL es muy ambiciosa, pero el ritmo que
hasta ahora ha tenido le es desfavorable para llegar a la
aspiración de conseguir la aprobación de diez
leyes antes del receso de medio año. En primera línea
se tenía la Ley General de Concesiones, que fue extraída,
según oficialmente para someterla a una presunta
consulta de los distintos sectores sociales. Algo aun no
plenamente establecido, hizo que el presidente dijera públicamente
que la iniciativa sería retirada. Las dos versiones
existentes al respecto son difusas: la primera fue expuesta
por Hugo Beteta, SEGEPLAN, quien contradijo al mandatario
al asegurar que la consulta a las organizaciones sociales
no implicaba el retiro de la iniciativa, la cual se aprobaría
aun cuando no se hubieran escuchado a todas las regiones
del país. La segunda es más privada porque
se refiere a la decisión unipersonal e inconsulta
de cierto Comisionado presidencial de dar en concesión
el parque turístico Tikal. Algo así como vender
el venado antes de atraparlo. Esto desde luego es un extremo
no comprobado pero que coincide con las declaraciones abruptas
del mandatario que ya contaba, al momento de retirar la
ley, con un buen trecho del camino recorrido en el Legislativo.
Aunque la consulta también puede ser una simple táctica
de limpia, para bendecir el proyecto económico que
puede servir de salvavidas a la insalubre economía
del Estado para realizar obra.
Lo sucedido es muy similar a lo ocurrido
con la abolición de la pena de muerte. Aunque no
llegó a formar parte de la agenda parlamentaria,
la idea presidencial de eliminar esa pena, desató
debates luego que Berger anunciara que enviaría al
Legislativo el proyecto de ley con tal propósito.
Finalmente el mandatario se retractó de su idea y,
el momento solo sirvió para polemizar y dividir las
opiniones de los ciudadanos, que siguen viendo como el Estado
es incapaz de solventar el vacío legal existente
desde que se decidió (junio 2000) retirarle al Presidente
la facultad de conmutar la pena, y no definir quien sería
responsable de las solicitudes de gracia a la cual tienen
derecho los reos.
Con menor grado de importancia los congresistas
trataron la kilométrica interpelación al Ministro
de Salud, Marco Tulio Sosa que concluyó con la expulsión
de la bancada de la UNE del diputado interpelante, Mario
Bolaños y, el nuevo proyecto de Ley que busca criminalizar
y penalizar los bloqueos de carreteras, pues frecuentemente
es utilizado para exigir atención del gobierno a
las demandas sociales.
J U S T I C I A
En el ámbito de la justicia la situación
ha sido mejor, aunque existen hechos que lamentar. La primera
condena por racismo fue sumamente positiva para la lucha
contra la discriminación, especialmente hacia los
pueblos indígenas. Mayor relevancia cobró
el caso por tratarse de la Premio Nóbel de la Paz,
Rigoberta Menchú quien salió triunfante en
el proceso donde se condenó a 3 años y 2 meses
de prisión conmutables a los responsables (entre
ellos un nieto de Ríos Montt, y cuatro mujeres eferregistas,
incluida una diputada al PARLACEN). La sentencia ha sido
bien vista y ha generado un nivel mínimo de confianza
hacia la justicia. En ese propósito también
ha contribuido el cambio de presidencia en la Corte de Constitucionalidad.
Donde el magistrado Cipriano Soto culminó su periodo
y, la presidencia de la CC pasó a manos de Francisco
Flores Juarez, en su discurso expresó que lo primero
que hará en la institución será una
auditoría para rescatar la confianza de la población.
Sin embargo, su ofrecimiento se vio empañado
porque los magistrados dictaron una sentencia que favorece
la impunidad. Se trata de un juego jurídico que trata
de que aquellos funcionarios (los magistrados incluidos)
que hayan cometido delitos durante sus funciones no sean
perseguidos penalmente, y definieron que al declararse improcedente
un antejuicio, se cierra también la posibilidad de
que el caso se reactive en el futuro.
La parte lamentable es que los operadores
de justicia han sido de nuevo blanco de ataques, intimidaciones
y asesinatos, como el juez de alto impacto de Chiquimula
que fue asesinado al salir de su residencia. La vulnerabilidad
de los jueces y magistrados fue uno de los temas principales
que trataron los presidentes de los tres organismos del
Estado un su reunión mensual. El resultado fue provechoso,
pues el presidente del Ejecutivo ofreció Q30 millones
para la seguridad de los juzgadores, se creará además
un cuerpo élite, se tendrá a disposición
un helicóptero y habrá seguridad perimetral
y personal si fuese necesaria.
La preocupación de la inseguridad,
sin embargo, abarca a toda la ciudadanía. Continúan
las muertes, los asaltos y las operaciones delictivas de
los pandilleros. Las fuerzas de seguridad parecen esforzarse
por reducir la criminalidad pero los planes hasta ahora
han dado resultados cuestionables. Incluso la Procuraduría
de los Derechos Humanos ha comenzado a cuestionar la forma
en que la PNC realiza los operativos, porque existen crecientes
denuncias de abuso policial y exceso de fuerza. Lo más
dramático es que se ha implantado pruebas a las personas
detenidas para que estas permanezcan en prisión.
Lo delicado del asunto es que el Director de la PNC ha reconocido
esa práctica, sin detenerse a pensar en las repercusiones
negativas que conlleva esa forma de conseguir elevar el
número de detenciones para presentarlos posteriormente
como logros.
Más allá de lo visible,
preocupa que de nuevo, tal como en los años de la
guerra, efectivos militares se hagan cargo de la seguridad
interna. Se retomaron los patrullajes conjuntos, se trasladó
un grupo élite de la policía a instalaciones
militares y, todo ello es consecuencia, dicen voces al interior
de la PNC, de un grupo de asesores ex militares que se instalaron
en la Policía Nacional ‘Civil’. Quienes
además, cuentan las fuentes, sugirieron al director
de la Institución, Erwin Sperisen, alterar las estadísticas
de los crímenes cometidos durante el 2004, para cambiar
la imagen de la policía.
En el combate al crimen organizado y al
narcotráfico la situación es distinta, esta
lucha ha cambiado desde la visita de Donald Rumsfeld, los
decomisos se reactivaron pero las capturas siguen sin aparecer
o las aprehensiones son de personas de poca importancia
en la estructura del crimen organizado. Preocupación.
Nada de que preocuparse pues se tiene garantizada la rectificación
de Guatemala como un luchador contra el narcotráfico,
pero eso si, no hay que perder de vista la lucha contra
el terrorismo, punto de agenda primordial en la Casa Blanca.
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